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Armenia y Azerbaiyán, dos vecinos enfrentados que enconan aún más las relaciones entre Turquía y Rusia

Hablamos con un experto en relaciones interncionales quien nos comenta las causas próximas que han motivado el resurgimiento de este viejo conflicto militar.

El pasado mes de julio comenzaron una vez más los enfrentamientos entre Armenia y Azerbaiyán, dos países vecinos con importantes repercusiones internacionales, pues Rusia apoya a los armenios mientras que Turquía hace lo propio con los azerbaiyanos. Hablamos con un experto en relaciones interncionales quien nos comenta las causas próximas que han motivado el resurgimiento de este viejo conflicto militar.

Una vez situados ambos países en el mapa (al este de Turquía), entre el Mar Negro y el Mar Caspio, comprendemos mejor su importancia estratégica, unida al factor clave de la existencia de petróleo en Azerbaiyán.

Según nos cuenta Paolo Botta, investigador principal de la Escuela Superior de Guerra Conjunta y de la Escuela Superior de Guerra Aérea en Argentina, «el mediodía del pasado domingo 12 de julio se iniciaron choques entre Armenia y Azerbaiyán en la zona fronteriza que corresponde a la provincia de Tavush de Armenia y al distrito de Tovuz de Azerbaiyán. Debemos resaltar que esta zona no es la de Nagorno-Karabaj, ni los distritos circundantes, que ha enfrentado a los dos países desde 1988 hasta la actualidad, aunque formalmente existe un cese de fuego desde 1994.

Por el contrario, la zona de Tavush/Tovuz es una zona donde no hay objetivos militares de importancia y la mayoría de las fuerzas existentes corresponden a guardias fronterizos. Tan solo se pueden señalar algunos puestos de artillería y depósitos de vehículos que se ven en los vídeos de los ataques con drones que ha publicado posteriormente el Ministerio de Defensa de Azerbaiyán.

De acuerdo con las fuentes armenias, al mediodía del 12 de julio, personal militar azerbaiyano intentó ingresar con un vehículo al territorio armenio cerca del pueblo de Movses y ante las advertencias de las fuerzas armenias, abandonaron el vehículo y retrocedieron. Posteriormente, a las 13:45, desde el lado azerbaiyano se inició fuego de artillería contra las posiciones armenias y hubo un intento por tomarlo, que fue repelido. Las fuerzas azerbaiyanas sufrieron varias bajas y horas después se reinició el ataque contra las posiciones armenias con fuego de artillería y de tanques. Los ataques continuaron los días 13 y 14 de julio y se reiniciaron el día 16 en varios puntos de la zona.

Desde el lado azerbaiyano se ha negado esta versión, indicando que las fuerzas armenias habrían iniciado el fuego contra las posiciones azerbaiyanas sin que mediara ninguna agresión previa.

Desde un punto de vista militar, la explicación armenia no parece muy plausible. En primer lugar, el hecho de que haya más muertos azerbaiyanos que armenios demostraría que el factor sorpresa ha estado del lado armenio. Quien sufre el ataque es, generalmente, quien sufre las mayores bajas.

Por otra parte, si el objetivo militar azerbaiyano era ocupar un territorio armenio, no parece adecuado iniciar una operación con un vehículo liviano del tipo UAZ (un todoterreno) sin un previo fuego de artillería destinado a la destrucción de las piezas de defensas armenias, máxime teniendo en su arsenal drones kamikazes, o a través de fuerzas especiales que pudieran infiltrarse en territorio armenio antes del ataque principal. Un intento de avanzar hacia territorio armenio de manera coordinada hubiera sido similar a lo realizado por Azerbaiyán en los enfrentamiento de abril de 2016, es decir, muchos más efectivos desplegados, uso de tropas aerotransportadas, etc.

Es una zona montañosa donde las fronteras estatales están pobremente señalizadas. Los puestos de artillería y sus áreas de alcance suelen modificarse y no podemos desestimar que una patrulla azerbaiyana se haya encontrado con una posición armenia sin proponérselo. Varios informes señalan que una nueva batería armenia instalada en la zona alta de Gharadash (o Garagaya, en azerbaiyano), ubicada cerca del pueblo armenio de Movses y el azerbaiyano de Aghdam, pudiera haber sorprendido a la patrulla de Azerbaiyán y de ahí se haya iniciado un enfrentamiento que ha escalado durante los últimos días siguiendo una lógica más política que militar.

Por otra parte, y para enfatizar nuestra perspectiva, debemos recordar que a menos de 20 km de donde se están registrando los combates, encontramos el gasoducto South Caucasus Pipeline que transporta gas desde el mar Caspio hasta la frontera con Georgia y de ahí, como parte del corredor del Gas del sur y a través de la TANAP (Trans Anatolian Pipeline) llega a Turquía donde, cuando termine la construcción de la

TAP (Trans Adriatic Pipeline) llegará a Italia para diversificar la matriz energética europea. Iniciar operaciones militares en una zona tan sensible, donde no ha habido choques en décadas, no parece la mejor elección para iniciar una operación militar de agresión planificada.

A lo largo de los días 13 y 14 de julio han continuado los enfrentamientos en la región y tanto el Ministerio de Defensa de Armenia como el de Azerbaiyán han dado a conocer vídeos de sus operaciones militares, así como información oficial sobre los caídos en combate. Lo que se ha visto hasta el momento es fuego de artillería, apoyado por drones dedicados a misiones ISTAR (Intelligence, Surveillance, Target Acquisition, and Reconnaissance, en la terminología anglosajona) y drones kamikazes.

Después de más de cuatro días de combates las partes han reconocido oficialmente 12 muertos del lazo azerbaiyano (y un civil) y cuatro del lado armenio.

Hasta aquí el análisis de Batto. Ahora puedes extraer tus propias conclusiones de lo que está pasando. Para ver el anáisis completo de este experto, puedes pinchar aquí.