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Aguado, pobre mariposa

Arrimadas provoca el gran berrinche de Aguado, que ha sido desalojado de su cargo en un abrir y cerrar de ojos. A Ayuso le ha bastado un simple decreto para sacudírselo de encima.

Ayer fue un día muy difícil para el vicepresidente del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado. Se lavantó por la mañana como miembro del Ejecutivo de Ayuso y se acostó siendo cesado de su cargo. Ayuso lo fulminó con un simple decreto de cese. Le dio una patada en el culo. Aguado fue a dar con sus huesos en el frío suelo. Su chulería le ha costado cara.

Su chulería fue dantesca a la hora de negociar los apoyos que necesitaba el Gobierno de coalición PP-Cs con VOX en la Asamblea de Madrid. Su chulería se ha hecho notar con comunicados que más tarde han tenido que ser desmentidos por Ayuso. Su afán de protagonismo no ha tenido fin, con cientos de ruedas de prensa al más puro estilo Sánchez, con el marchamo de los medios y su querida Telemadrid.

En fin, que Aguado habrá pasado la noche en un mar de lágrimas pues el chollo se le ha acabado. Y con su cese se evaporan los 104.928,60 euros brutos anuales que este señor ha venido cobrando como sueldo de todos los madrileños en este tiempo. Pobre mariposa.

Y es que lo mismo que le ha ocurrido a la pobre mariposa de Aguado, le ha ocurrido al resto de consejeros de Ciudadanos que formaben parte del equipo de Gobierno de Isabel Díaz Ayuso hasta ayer mismo. Todos han sido expulsados de sus poltronas, por obra y gracia de la presidenta de la Comunidad de Madrid.

El primero en desfilar, el tránsfuga consejero de Transportes, Movilidad e Infraestructuras, Ángel Garrido. Él mejor que nadie conoce lo que es militar en las filas populares y las naranjas. Y él mejor que nadie sabe que no se puede estar en misa y repicando. Junto a Aguado, Garrido culmina así su trayectoria política.

Y es que las encuestas son muy favorables al Partido Popular en la Comunidad de Madrid. La gestión de la pandemia que ha llevado a cabo el Ejecutivo de Díaz Ayuso ha sido modélico para toda España. De hecho, Sánchez no ha tenido más remedio que ir copiando sus ideas para combatir el Covid-19.

De ahjí que Ayuso se enfrente a estas nuevas elecciones más fuerte que nunca. Díaz Ayuso ha cumplido con este sencillo gesto la mayoría de edad en política y sus pasos recuerdan a Esperanza Aguirre cuando comenzaba con Aznar en política. La joven e inexperta periodista del PP de Madrid ya se ganó el cargo tras la dura negociación con Aguado para formar el Gobierno de coalición que ahora Arrimadas ha hecho añicos. Ahora, Ayuso tiene la enorme responsabilidad y el desafío de alcanzar la mayoría absoluta en Madrid.

Si no lo consigue, todo apunta a que será VOX, una vez más, la formación que tendrá la última palabra de lo que ocurra en Madrid.