fbpx

Acusan al Banco Santander de financiar los combustibles fósiles, las macrogranjas y la guerra

El Banco presume en su memoria anual de contribuir a alcanzar los ODS.

Según el último informe titulado «Banking on Climate Chaos 2022«, el Banco Santander se situaría como el 107 mayor financiador a nivel mundial de la industria de los combistibles fósiles en Europa y el 32 a nivel global. El informe señala que el banco, que preside Ana Patricia Botín, y que tiene una cotización bursátil a la baja en el mercado continuo español, proporcionó 23.000 millones de dólares (unos 21.800 millones de euros) en préstamos concedidos a 100 empresas clave que expanden la industria de los combustibles fósiles, de los cuales unos 1.900 millones de dóares fueron entregados el año pasado.

En la última Junta General de Accionistas, la AGM BankTrack preguntó a la cúpula directiva de la entidad si el banco tiene planes de eliminar gradualmente la financiación de este tipo de empresas que promueven la perpetuación de este tipo de energías contaminantes, dentro de la política de RSC del banco.

El banco presume de contribuir a alcanzar los ODS propuestos por Naciones Unidas y luchar contra el cambio climático

La respuesta de Santander fue sorprendentemente clara. La junta enfatizó que el banco se encuentra entre los tres principales proveedores de financiación de proyectos de energía renovable a nivel mundial y que apoya a sus clientes en la transición a la neutralidad de carbono. Si bien, por supuesto, la financiación de las energías renovables es un paso importante, siempre que Santander no aborde también su posición prominente entre las empresas de combustibles fósiles. En sete sentido, se puede decir que la entidad juega un doble juego. Pone una vela a Dios y otra al demonio, por lo que pueda pasar.

Sin embargo, Banco Santander financia combustibles fósiles y energías renovables al mismo tiempo

Nueva política de combustibles fósiles

Según denuncia AGM, sorprendentemente, «Santander no dijo nada sobre la nueva política de combustibles fósiles que publicó justo antes de la AGM, que toma medidas para abordar exactamente esta desconexión. La nueva política excluye el financiación para nuevos proyectos y clientes de petróleo «aguas arriba» (con la excepción de permitir la financiación dedicada a proyectos de energía renovable llevados a cabo por compañías petroleras), proyectos nuevos o expansión de proyectos existentes al norte del Círculo Polar Ártico, arenas bituminosas, fracking y carbón metano; y sociedades, cuando dichas actividades combinadas sean “parte significativa de sus reservas” o constituyan más del 30% de sus actividades.

Es crucial que todos los bancos dejen de financiar la expansión de los combustibles fósiles

Estas son mejoras significativas en comparación con la política anterior. Muestra que Santander ha adoptado la conclusión de la AIE de que alcanzar cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2050 significa que «no hay necesidad de invertir en nuevos suministros de combustibles fósiles». Pero deja fuera del alcance de esta exclusión a los proyectos y clientes de gas y a las empresas intermedias.

Para la AGM y los grupos ecologistas, «es crucial que todos los bancos dejen de financiar la expansión de los combustibles fósiles», forma parte de una política de Responsabilidad Social Empresarial seria y es más, los consumidores y clientes exigen este tipo de medidas a la banca. Sin ella, no sería posible que las empresas siguieran contaminando y contribuyendo al calentamiento global.