fbpx

A Biden le quedan 30 días para superar el techo de la deuda y evitar que EE.UU. entre en recesión

Joe Biden no ha parado de gastar.

Ahora, y según los analistas, le quedan menos de 30 días para alcanzar el techo de la deuda, es decir, la cantidad máxima de dinero que EE.UU. ha decidido asumir, tras el pacto alcanzado entre demócratas y republicanos en el Congreso.

Y, ¿qué es lo que va a ocurrir una vez se alcance ese techo de gasto? Al parecer, y según varios medios apuntan, el presidente no está dispuesto a dejar de derrrochar el dinero del contribuyente y no se espera que levante el pie del acelaredor del gasto. Es en ese momento cuando los expertos esperan que la economía estadounidense entre en recesión.

En este escenario, los medios de comunicación bajo control demócrata, piden más gasolina para acabar con el incendio, y quieren que el presidente se muestre presidenciable y acciones su prerrogativa constitucional para saltarse esa prohibición legal y mantener el ritmo actual de endeudamiento.

Por ejemplo, Beth Ann Bovino, economista jefa de Standard and Poor’s USA, ya advirtió en 2017 de las consecuencias de superar el techo de gasto y dijo que «el impacto (de un incumplimiento) por parte del Gobierno de EE.UU. en su nivel de deuda «sería peor que el colapso de Lehman Brothers en 2008, devastando los mercados y la economía». Ahí es nada.

Por su parte los republicanos no quieren oír hablar de incrementar ese techo y se muestran mucho más conservadores en el gasto público. El líder de la minoría en el Senado, Mitch McConnell, ha obstruido siempre que ha podido cualquier medida presentada por los demócratas en esa dirección.

Las consecuencias de no frenar inmediatamente el gasto o modificar el techo del mismo serían también graves en la economía estadounidense, donde cada año debe pactarse el presupuesto, acorde con este techo. En el mejor de los casos, EE.UU. deja de realizar los pagos obligatorios por ley, como los salarios de los miembros del ejército o los beneficios de los veteranos . En el peor de los casos, deja de pagar los intereses de la deuda existente, lo que significa incumplimiento, una medida que podría provocar una crisis financiera mundial.

El gasto público en EE.UU. en 2019, creció 650.735,4 millones, un 10,53%, hasta un total de 6.830.595 millones de euros. Es interesante conocer el destino del gasto público de un país. Estados Unidos, según los últimos datos publicados, dedicó a educación un 13,4% de su gasto público, a sanidad un 22,55% y a defensa un 9,43%. Biden ha aumentado la deuda hasta límites que no se recordaban desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

La razón de este incremento responde a las prioridades de su mandato: la modernización de infraestructuras y ampliación de la cobertura social.

Estas políticas socialistas de incremento desmesurado del gasto contrastan con la buena marcha de la economía estadounidense durante los cuatro años de la Era Trump, donde se alcanzó el pleno empleo y la economía no paraba de crecer. Soplan otros vientos en la Casa Blanca desde la dudosa victoria electoral del senecto Biden.

Lo que está claro es que si EE.UU. entra en recesión, le seguirá toda Europa. España no podrá beneficiarse de los vientos de cola, y como siempre que gobiernan los socialistas, quedaremos relegados en la recuperación. La economía española es muy probable que no logre sobreponerse a la enorme contracción producida por la pandemia, y los niveles de paro se mantengan o incluso se vean incrementados por encima del 25-30%, lo cual sería una catástrofe social.