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5 trucos que no te servirán para arreglar un móvil mojado

Si te compras un teléfono móvil nuevo, debes saber que estos aparatos no tienen buena relación con los líquidos, especialmente el agua. Por ello, es importante que sepas cómo arreglar un móvil mojado. El mejor consejo es ser precavido.

A buen seguro que conoces muchos dispositivos que han terminado su vida en el mar, en la piscina, en el retrete o incluso por culpa del agua de una jarra. ¿Quién no ha puesto su móvil en la lavadora y no se ha dado cuenta hasta que acabó de lavar la ropa? O la típica situación que puedes vivir como padre. En un día de verano, tu hijo te coge el móvil y, sin querer, se cae a la piscina. ¿Cómo no vas a quererlo?

Pero el tema no acaba aquí, ya que no es lo mismo que se moje con agua dulce a que lo haga con agua salada. ¿Cuál de los dos es peor? En el primer caso, la presencia de agua que no sea de mar en el interior del dispositivo da lugar a un cortocircuito que provoca que las piezas del hardware no funcionen de forma correcta. Además, la corrosión es otro de los grandes peligros del agua dulce en tu teléfono. Cuánto más tiempo pase bajo el agua, peor será, ya que pueden romperse hasta los cables.

Aunque si eso te parece una pesadilla, mejor que no lo lleves contigo cuando vayas a darte un chapuzón en la playa. El agua salada es peor, ya que el proceso de corrosión es aún más rápido. La sal destruye todos los elementos del interior del teléfono en pocos minutos.

Se te ha caído tu teléfono móvil al agua y estás entrando en pánico. Lo primero que harás será recurrir a los trucos de la abuela para intentar salvar el dispositivo cueste lo que cueste. Para ahorrarte tiempo, te damos cinco trucos que Nn son útiles para arreglarlo.

Secarlo con aire caliente

En primer lugar, no lo pongas bajo el secador. Pese a que el aire caliente sirve para secar el agua, el daño ya está hecho.

Meterlo en un tupper de arroz

El arroz es otro de los remedios que circulan por Internet. Sin embargo, tampoco te servirá de nada poner un móvil que está mojado dentro de un tupper con arroz. Es cierto que el arroz puede ayudar a absorber el agua que impregna los circuitos de un móvil mojado, pero no en la cantidad necesaria si el daño es importante.

Ponerlo al sol

Al igual que el secador, es perder el tiempo. También lo es dejarlo bajo el sol. De hecho, puede llegar a ser contraproducente para ti, pues los rayos ultravioleta también pueden ser dañinos para el dispositivo.

Productos especializados

En Internet podrás encontrar muchos productos que aseguran que te protegen del agua. Los más comunes son las fundas que dan una capa de protección contra los golpes, el polvo y el agua. No obstante, desconfía parcialmente de todos ellos. Pese a que es mejor tener una funda que no tenerla, el grado de protección no es total. No te lleves las manos a la cabeza cuando se te caiga el móvil y veas que la compra no ha sido tan rentable como esperabas.

Hacer valer la garantía

Tampoco es una solución que hagas valer la garantía. Sobretodo no vivas engañado. Ningún fabricante cubre ningún tipo de daño por culpa del agua. Ni siquiera en los casos en los que el móvil sea sumergible. Algunos fabricantes aseguran que sus productos cuentan con IP67 o IP68. Son dos grados de protección que pueden conseguir aliviar daños provocados por el polvo, o bien por el agua. No obstante, no acaban de ser efectivos cuando vas a la playa.

Esta clasificación IP68 indica que un teléfono puede sumergirse en el agua durante 30 minutos. De hecho, los principales fabricantes como Apple, Samsung o Xiaomi ya comercializan productos por los que presumen que pueden mojarse sin problemas. Aún así, es importante que seas previsor y vayas con cuidado. El precio de un móvil que sea bueno no es bajo y, por tanto, como bien dicen: mejor prevenir que curar.

¿Y qué debo hacer si se moja mi teléfono móvil? Siempre es mejor prevenir que curar. Por ello, los expertos recomiendan que una de las mejores soluciones a tu disposición es asegurar tu dispositivo desde el primer minuto. Así te ahorrarás muchos quebraderos de cabeza.